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El Clásico

"Imperium Romanum", de Bernd Brossing

 
 
 

 

    Imperium Romanum es uno de esos escenarios por los que este comentarista tiene predilección. Sea porque tiene lugar en la antigüedad, sea por sus cuidadas unidades, sea por que representa la lucha a muerte entre Roma y Cartago.

 
AMBIENTACIÓN

    Evidentemente, el escenario tiene lugar en tiempo de los romanos, pudiendo manejar a las civilizaciones romana, púnica o macedonia. Para cada civilización existen archivos de eventos y unidades particulares, lo que refuerza la sensación, y hace que tengamos entre manos más que un escenario, tres que comparten mapa.

 


Unidades Romanas

 
ESTRATEGIA

    Evidentemente, la estrategia a seguir será distinta según se juegue con los romanos, cartagineses o macedonios. La posición inicial romana no es buena. Rodeada de enemigos y sin posesiones, parece difícil que Roma cumpla su destino. Sin embargo, cada victoria contra las tribus etruscas de Italia implicara nuevas legiones. Un jugador avezado moverá sus tropas a los montes cercanos a Capua, y cuando se hayan acumulado suficientes tropas, la conquistara. Es deseable lograr el máximo número de ataques por parte de los etruscos, pues eso maximizará las legiones conquistadas. Después de Capua, Clusium y Ravena son objetivos no muy difíciles de conquistar, habida cuenta de que la orografía ayudará a que las legiones se defiendan bien de los contra-ataques enemigos. Caída Ravena, el grueso del ejército debería dirigirse contra la punta sur de Italia, acabando primero con los etruscos y luego con las colonias griegas. Con pocas de unidades basta para conquistar las posesiones bárbaras en las actuales Milán y Venecia.

   Al mismo tiempo que todas estas acciones bélicas se llevan a cabo, el objetivo de Roma ha de ser descubrir ‘Triunvirato’, para tener un gobierno comunista (el que más conviene a Roma en está partida), y después a la posibilidad de construir unidades marítimas, aunque puede que la primera guerra púnica regale unidades al jugador…

 


Elefantes cartagineses y camellos persas

 

   La conquista de Italia debería acabar para cuando se este construyendo las primeras unidades de la flota. Esta debería emplearse para conquistar Cerdeña y Córcega, aprovechando las habilidades de asalto marítimos de las legiones. Y después de Cerdeña y Córcega, debe caer Sicilia. Como no todo el ejército puede dirigirse contra estas islas, el imperio romano debería anexionarse las ciudades independientes de la costa mediterranea de Francia.

   A partir de aquí las estrategias varían, y hay diferentes maneras de unificar el mundo bajo mando romano. Generalmente, yo apuesto por una expansión discreta en España, llegando posiblemente hasta Sagunto, al tiempo que se forma una inmensa flota cuyo objetivo ha de ser Cartago: se desembarcara un gran cuerpo expedicionario frente a la capital, con suficientes ingenieros para construir las fortalezas necesarias (2 por fortaleza), y evitar así un desastre. Destruida Cartago, el imperio cartaginés pierde sus maravillas y no sabe que hacer con los mercenarios que antes recibía en la capital. Sin embargo, aún dispone de muchas unidades, y aunque no sea capaz de lanzar contraataques excesivamente peligrosos, la conquista de España y del norte de África es ardua.

 


Infantería Macedonia

 

   Al tiempo que está conquista comienza a dar sus frutos es muy interesante lanzar un ataque sobre Grecia, para apoderarse de las numerosas maravillas que se reparten entre Esparta, Cortino y Atenas. El resto (la lucha contra los débiles egipcios, los numerosos persas y los resistentes macedonios), es tarea que dejo en vuestras manos.

 
LO BUENO

   Casi todo en este escenario es bueno. Cabe destacar el aspecto gráfico (muy cuidado) y los eventos, que harán aparecer invasiones históricas (cartaginesas, bárbaras, griegas) en Italia cuando menos te los esperas; y si no doy más detalles es para no eliminar la sorpresa que estas invasiones producen. También resulta loable que el escenario pueda jugarse con tres civilizaciones distintas, cada una de ellas con sus propios eventos, unidades, objetivos, etc. El árbol tecnológico y la situación económica también están cuidadas, y aportan aún más realismo al escenario.

 


Posición inicial romana

 
LO MENOS BUENO

   Si alguna crítica se le puede hacer al escenario, es precisamente lo inmenso de su mapa, que hace desistir a la mayoría de los jugadores de terminar las partidas, cuando ya solo queda por conquistar el imperio persa (bastante realista, por cierto) o restos bárbaros como Londres o Paris. Además, para reflejar mejor la historia, la conquista de Londres o Paris debería aportar más beneficios (por ejemplo, que esas ciudades fueran un foco de incursiones bárbaras), porque si no, un jugador no tiene suficientes alicientes para mandar expediciones caras y poco lucrativas a terreno bárbaro, quedando aún civilizaciones por conquistar.

 
CONCLUSIONES

   Un escenario más que recomendable, con muchas horas de juego y que sorprende con cada civilización que se juegue. Largo y trabajoso, puede llegar a ocupar bastante más horas de las inicialmente previstas. Como siempre, Bernd Brosing demuestra su gran capacidad gráfica y su facilidad para recrear mundos pasados en el civilization.

 
 
 
Análisis de Javier Muñoz